ENTREVISTA A IVÁN CASTRO, PROPIETARIO DE ILUROLEX CONSULTING

12.11.2021
Entrevistas
ENTREVISTA A IVÁN CASTRO, PROPIETARIO DE ILUROLEX CONSULTING

Somos una empresa de servicios jurídicos especializados en concurso de acreedores y Ley de Segunda Oportunidad. Junto a Olivia Parente, que es abogada y administrador concursal, gestionamos también todo tipo de concursos.

Olivia es mi pareja y en el 2021, después del Covid, decidimos buscar un despacho en Mataró porque nos trasladamos a vivir aquí desde Barcelona. Ahora sólo va a Barcelona si tiene visitas o juicios.

Empecé con Olivia, que lleva 20 años en abogacía. Desde el 2009 se sacó los cursos de mediadora concursal más orientados al tema de liquidaciones de empresa, y desde el 2015 a la Ley de Segunda Oportunidad.

En cuanto a la Ley de Segunda Oportunidad ayuda a personas y empresas que han adquirido deudas difíciles de eliminar por el estado al que han llegado sus finanzas a reestructurar el pago de las mismas, llegando a un equilibrio entre deudores y acreedores.

A partir de enero habrá un cambio en la Legislación. Hasta ahora la deuda pública te exigía el pago del 50% y a partir del mes de enero quieren que la deuda pública se pague al 100%.

Hay opiniones en contra porque la persona que necesita una segunda oportunidad, necesita una segunda oportunidad en todas sus deudas. Penalizan a las personas que puedan tener problemas económicos importantes y se ven obligados a acogerse a este tipo de recursos.

 

¿Qué fue lo que os impulsó a buscar un centro de negocios?

Indiscutiblemente necesitábamos un puesto de trabajo. Ella empezó a trabajar en casa, pero vio que al final no disponía de las condiciones óptimas para poder trabajar desde allí.

Empezó con una oficina virtual aquí en Cenema y al incorporarme yo vimos que no era viable estar en casa con visitas. Yo soy uno de los fieles defensores de la idea de que hay que salir de casa para trabajar. Con el Covid lo pasé fatal con el tema de no poder salir a trabajar. En casa todo se mezcla y es difícil separar. Teníamos el comedor lleno de ordenadores, impresoras…. Y necesitábamos un espacio dedicado al trabajo. Ahora pagamos por un despacho y separo el negocio de la vida privada. Aquí tenemos unos servicios que no teníamos. Viene una persona y la atendéis desde recepción, tengo una zona de café y comedor, una sala de visitas grande, etc..

Que mejor manera que tener un centro como Cenema para desarrollar esa actividad y después incluso entre nosotros, de poder colaborar con la gente que estamos aquí.

La contratación del despacho es dinero bien invertido.

¿Qué destacarías de nuestro centro de negocios?

Es muy nuevo. Cada vez que viene alguien a reunirse con nosotros damos muy buena imagen. Muy bien equipado, muy bien atendido.